La vida al límite puede ayudar a algunas personas a concentrarse y sentirse más en control

Las personas con TDA/H

Participar en conductas de riesgo: Debido a que las personas con TDA/H a menudo tienen antojo de recibir estímulos, pueden entrar en situaciones en las que hacen cosas peligrosas. Llevar la vida al límite puede ayudar a algunas personas a concentrarse y sentirse más en control. Ser impaciente: Una cosa que es particularmente difícil para las personas con TDA/H es esperar en la fila, lo que requiere que alguien se quede relativamente quieto.

Es más probable que se muevan y se retuercen mientras esperan. Querer cosas de inmediato: Este síntoma puede tomar muchas formas, tales como querer que sus necesidades sean satisfechas inmediatamente, como en el caso de un niño que tiene una rabieta cuando usted no viene corriendo en su ayuda.

Inquietud/hiperactividad

La inquietud y la hiperactividad son esencialmente la misma cosa – la incapacidad de regular sus movimientos físicos. Para la persona con este síntoma del TDA/H, es difícil sentarse quieto (especialmente en la escuela o en el trabajo, donde se espera estar sentado por períodos prolongados de tiempo), al igual que realizar actividades que requieren un movimiento físico mínimo, como jugar juegos silenciosos.

Movimiento y actividad frecuentes

Tenga en cuenta que la mayoría de los niños pequeños exhiben lo que se llamaría hiperactividad: movimiento y actividad frecuentes. Esto no es necesariamente una señal de que su hijo tiene TDA/H. La mayoría de los niños superan este nivel de actividad cuando tienen 4 o 5 años. E incluso antes de eso, la mayoría de los niños tienen períodos de tiempo en los que pueden sentarse tranquilamente, como cuando leen un libro con un padre o un hermano mayor.

Ser incapaz de permanecer quieto

La inquietud y la hiperactividad son tan variables en las personas que en un caso este síntoma puede ser obvio, y en otro puede estar casi completamente disfrazado. A continuación se presentan algunas de las formas en que este síntoma puede presentarse: Ser incapaz de permanecer quieto durante mucho tiempo: Esto es especialmente obvio en niños pequeños. A medida que los niños crecen, a menudo desarrollan la capacidad de sentarse, aunque pueden retorcerse en sus asientos o, a medida que crecen, simplemente se mueven.

Síntoma del TDA/H

Estar siempre en movimiento: El descriptor clásico es que las personas con este síntoma del TDA/H parecen estar «impulsadas por un motor». Por mucho que les gustaría dejar de moverse a veces, parece que no pueden hacerlo. Sentirse nervioso: Los adultos con TDA/H sienten la necesidad de moverse y liberar la energía que se acumula en su interior. La inquietud también puede aparecer en otras partes de la vida de una persona. Las personas con TDA/H a menudo se mudan o cambian de trabajo sólo porque están inquietas.

Inquietud constante: El nerviosismo puede adoptar diversas formas, desde golpes aparentemente repetitivos hasta movimientos aleatorios. Algunas personas se inquietan para tratar de concentrarse en una tarea. Hablando sin parar: En lugar de mover sus cuerpos, algunas personas con TDA/H hacen ejercicio. Hablar constantemente es simplemente otra manera de liberar la energía que parece acumularse a partir del TDA/H.